Satsanga
Por A.Larsen
Hace tantos años la música representaba junto con las matemáticas y la astronomía una tríada o trivium; tres caminos en donde, por donde, se deslizan reptiles o es posible volar en soledad. Un mundo de mares, universos, cuerpos, esferas que agradecen tanto el paso de la luz como la llegada de la noche.
El paso infatigable,
el recorrido por
Veranos, otoños
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Inviernos, primaveras.
Durante el año 2017 Diego Corso, Grock, Susana Quilaqueo y Pablo Ceriotti adivinan una cartografía holística del arte, la ciencia y el misticismo. Trece veces.
Derbake, bodhran, daff, birimbao, ronroco y mandolina recorren los estudios ION en un rizoma particular que los une al bajo, la guitarra y el violín, violonchelo y bandoneón; Y se anudan con flautas dulces, violonchelo, melódica y voces.
La voces resuenan en los estudio ION.
Dice Claudio Naranjo en el prólogo de un libro que se llama Música Transpersonal:
Cae la gota del deshielo de las horas y carcome el polvo que es virgen y es todo.
Satsanga está en el aire de libre.









